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En Navidad
Llegué Señor a tu casa acongojada y muda
por la pena que la ingratitud depara,
llegué Señor buscando una mirada, un beso,
una cálida palabra.
El templo estaba no muy lleno, tu iglesia
difícilmente una senda atravesaba.
Cánticos, alabanzas, oraciones y plegarias.
Tu Palabra fue un banquete de amor, misericordia y paz
hablaste del perdón, de unión de sanidad.
Presa mi alma estaba por el embeleso
sentí tu abrazo, me diste un tierno beso.
Algo muy fuerte distrajo mi contento,
sin saber cómo tambaleó la cruz, tal vez
quisiste Señor en un momento,
recordarnos que Tus hijos somos luz.
No recuerdo en qué fecha pasó aquello,
creo que me produjo amnesia la felicidad,
retrocedo lentamente en el tiempo...
...creo Señor, era Navidad.
Alma Gallego
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