El Buzón de Dios
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La oración puede ser tan simple como el llanto de un bebé, tan elocuente como una lágrima, tan seecreta como una angustia, tan ligera como un relámpago, tan poderosa como un tornado, tan dulce como la fragancia de una flor; tan profunda como el infierno, tan alta como los cielos, tan fuerte como el amor y tan divinamente humana como el Cristo de Dios. La oración es una oración verdadera cuando El y su Espíritu la inspiran. |





