Rincón Poético
| Sólo Dios |
| La navaja de tu engaño hizo sangrar mi corazón, se le metió tan dentro que sin piedad lo torturó. Las balas de tu silencio ahogaron mi garganta, que entre esfuerzo y esfuerzo, sentía que me mataban. El río de tus mentiras mis esperanzas ahogó y en sus profundas corrientes mi futuro fracasó. Cualquier forma te inventaste para ser el asesino, de todas aquellas flores que bordeaban mi camino. Ningún juez, ninguna corte conocerá el delito que cometiste conmigo haciéndote el escondido. Ni en tu casa ni en la mía, ni los comunes amigos imaginarán con qué furia destruiste tú mi nido. Tan solo Dios y los dos que muy bien lo conocemos guardamos este secreto al que llamamos versos. Tu seguirás viviendo sin dolores ni amarguras, yo seguiré esperando sanar mis heridas una a una. Pero Dios, castigará tu orgullo, doblegará tu ego consolará amoroso el dolor que en mi alma llevo.® |
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