Imprimir
Marco de El Alma Hispana Marco de El Alma Hispana

Rincón Poético

Corazón en Bancarrota
Anoche, mientras miraba la luna
y hoy una aurora cual ninguna,
le pregunté a mi corazón con inquietud
en qué te fallé para merecer tal ingratitud.

En mi silencio lentamente hice un inventario
no encontré aquello que llaman “memorial de agravios”.
Indagué en el activo y también el pasivo
quizás alguna cuenta yo aún te debo,
pero todos los cheques que yo escribo
tienen por si “acaso”...el mismo sello.

No logro entender por qué en esta bancarrota
mi alma navega, se sumerge y no flota.

Dímelo tú sin pena a mis oídos
confesando valientemente tus descuidos.

Te faltó amor, paciencia, comprensión
amistad, aventura, entregas con amor?

O tal vez convertirme en tu loca fantasía?
No. Te hizo daño todo esto en demasía.

Repasé el renglón de pérdidas y ganancias
subrayado yo vi un título en letras amplias:

Deposité mi fuente de ilusiones y de ensueños
en una caja fuerte y te nombré su único dueño.

Confiada, sin recelos, arriesgando mi solaz
te amé sin miedo, sin pena, sin temor al “qué dirán”

Entonces revisando uno a uno los anexos
decidí negarle al abogado ganarse muchos “pesos”.

Me acogeré al renglón de la justicia
que a los pobres deudores nos conceden,
para que cuando tú quieras concederme felicidad a plazos
me encuentre yo, esté durmiendo entre otros brazos.

Alma Gallego®

Marco de El Alma Hispana Marco de El Alma Hispana

Marco de El Alma Hispana Marco de El Alma Hispana
Marco de El Alma Hispana Marco de El Alma Hispana

El Alma Hispana, Inc. © 2007 - 2012 • Web site elaborated by Javier López Advertising, Inc.
El Alma Hispana

Rincón Poético

Corazón en Bancarrota
Anoche, mientras miraba la luna
y hoy una aurora cual ninguna,
le pregunté a mi corazón con inquietud
en qué te fallé para merecer tal ingratitud.

En mi silencio lentamente hice un inventario
no encontré aquello que llaman “memorial de agravios”.
Indagué en el activo y también el pasivo
quizás alguna cuenta yo aún te debo,
pero todos los cheques que yo escribo
tienen por si “acaso”...el mismo sello.

No logro entender por qué en esta bancarrota
mi alma navega, se sumerge y no flota.

Dímelo tú sin pena a mis oídos
confesando valientemente tus descuidos.

Te faltó amor, paciencia, comprensión
amistad, aventura, entregas con amor?

O tal vez convertirme en tu loca fantasía?
No. Te hizo daño todo esto en demasía.

Repasé el renglón de pérdidas y ganancias
subrayado yo vi un título en letras amplias:

Deposité mi fuente de ilusiones y de ensueños
en una caja fuerte y te nombré su único dueño.

Confiada, sin recelos, arriesgando mi solaz
te amé sin miedo, sin pena, sin temor al “qué dirán”

Entonces revisando uno a uno los anexos
decidí negarle al abogado ganarse muchos “pesos”.

Me acogeré al renglón de la justicia
que a los pobres deudores nos conceden,
para que cuando tú quieras concederme felicidad a plazos
me encuentre yo, esté durmiendo entre otros brazos.

Alma Gallego®