Rincón Poético
| Mis Hijos |
| Ayer que afanosa quehaceres hacía, unidos los gritos llegaron a mi. Eran mis dos hijos ni botas tenían no sé porqué cosa yo les reprendí. Pedí que callaran mas caso no hicieron, después grandes risas yo escuché, carreras y brincos que al final consiguieron que pidiera nada y casi lloré, después muy contentos oí que cantaban sus voces alegres unieron así, más era silencio lo que yo quisiera y al fin muy cansados fueron a dormir. Me acerqué a sus camas cuando ya dormían cual santos querubines yacían allí, todo era silencio, ni un ruido se oía y muy quedamente un beso les dí, y hubo un pensamiento que acudió a mi mente y que a mi alma entera logró estremecer, era muy poco tiempo mas rápidamente de lo que yo quisiera los voy a perder; se irán a otras partes a vivir sus vidas, la casa en silencio y quietud quedará. Desearé yo entonces escuchar sus risas mas de sus carreras solo el eco habrá; hoy poder el tiempo capturar quisiera que nunca esas voces calladas estén. ¡ que griten, que rían, que den mil carreras, mis hijos me alegran, me colman de bien!. |
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