Rincón Poético
| La Pena de la Luna |
| La luna se fue a dormir amaneciendo el día, vistiendo una pijama de insomnio y de melancolía. Lo que miró noche, no le gustó a la luna, fueron paisajes extraños, fueron pueblos en penurias. Los ojos de la luna miraron ríos de sangre, muchos campos y veredas convertidas en masacres. Hombres y mujeres a árboles amarrados, metralletas, rifles en hombres uniformados. Palacios con banderas ondeando, sirviendo de pantalla a hombres perturbados, gremios, iglesias, poderes disfrazados utilizando el nombre de Dios, ¡desvergonzados! Fue tanta la pena que conmovió a la luna que fue palideciendo y desmayando buscó su albergue y, se acostó en su cuna. Muriendo de pena ante su Creador improvisó su anémica conversación: “Si es posible no me agrandes, si Tú quieres desaparéceme o déjame menguada. Por los hombres yo te ofrezco el tamaño, el color, la luz que Tú me diste; ellos los pobres olvidaron que por todos TU MORISTE”! |
Búsqueda


















