Rincón Poético
| La Casa de mi Madre |
| Me gusta la casa de mi madre en las mañanas de sol, cuando a través de la ventana cantaban los jilgueros y comían las semillas de aquellos frondosos árboles frutales... Solo es un recuerdo, no vago sino vívido, pues llevo a mi madre, siempre en mi corazón. Este romántico amanecer lo veía truncado por vendedores ambulantes que en la calle gritaban sin cesar: “Plátanos...bananas...yuca y me trasladaban de nuevo al mundo actual, donde quizá, mi madre, sentirá un día la nostalgia de un pasado sin fin. |
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